jueves, 9 de febrero de 2012

Hay días en que uno no se levanta con ganas de sonreír..

y mucho menos de hacer sonreír a los demás. Esos días donde la realidad parece tener un sólo punto de vista: el negativo. No es falta de inspiración, es el mal rollo que alguien te contagia o esa sensación de que el mundo ya no está para bromas. En esos días los que trabajamos intentando hacer sonreír a este país, tenemos un pacto. Sin previo aviso, y sin que nadie se de cuenta, al primer síntoma de que el mal humor no este ganando la batalla, nos encontramos allí donde algunos dicen que el maestro descansa. Damos ánimos.. Que si estás mas delgado.. Que si tu estás más joven.. Que si a ti te está creciendo el pelo.. Si estás más gracioso.. Nos contamos algunos chistes, que conocemos de memoria pero fingimos reírnos como si fuera nuestra primera vez. Y entonces alguien hace la pregunta:


+ Maestro, ¿se puede ver siempre el lado bueno de las cosas, con la que está cayendo?